Hoy
tuvimos la reunión con el supervisor del Practicum a las 9:30h. Con motivo de esta,
ayer avisé a mi tutora en el centro y me dijo que no había ningún problema y
que si al salir de la reunión quería incorporarme a la clase por ella perfecto,
así que esto fue lo que hice.
A
las 11:00h, aproximadamente, llegue a la Escuela Infantil donde estoy realizando
las prácticas, Agasalle. Nada más entrar, el director de la escuela me pregunto
que tal todo y mantuvimos una breve conversación. Como mencione en la reunión todo
el equipo docente me trato desde el primer momento de una forma cercana, tratándome
como una más del equipo. Despidiéndome de él, fui al vestuario a cambiarme y me
incorporé a mi clase. Estas primeras semanas, estoy en el aula de 1- 2 años.
Cuando
entre vi que hoy estaban mezclados los bebes con los niños de mi aula, por lo
que había más alumnado de lo normal. Después de saludar a los niños y niñas y a
mi tutora, me senté con ellos mientras me explicaban a su manera lo que habían hecho
durante la mañana. Hoy la instalación que exploraron estaba formada por botes
de yogur y diferentes materiales de plástico, por lo que se entretuvieron
apilando los botes, rellenándolos, rodándolos…me sorprende ver la gran
imaginación que tienen a medida que van explorando los materiales.
Después
de un ratito los bebes, comenzaron a llorar, porque estaban muy cansados, así
que mientras los demás niños y niñas jugaban y bailaban, elemento que siempre
esta presente en el aula, yo me encargue de dormir a dos de ellos. Cuando se
quedaron dormidos los movimos al aula de bebes para que descansaran mejor y
llego la comida.
En
1-2 años, la hora de la comida tiene lugar en la misma aula, así que les
pusimos los baberos y los sentamos en la mesa. En este momento seguimos la
misma rutina que todos los días: los niños y niñas que comen solos se sientan
juntos y empiezan a comer, mientras mi tutora y yo nos repartimos los niños que
necesitan ayuda para comer el puré. Hoy teníamos 5 niños y niñas que apenas
necesitaron ayuda y 4 que nos repartimos para darles de comer. Los niños que no
comen en el cole mientras estamos ocupadas con sus compañeros,
se quedan en la zona de la alfombra jugando y comiendo un palito o galleta a
modo de aperitivo (hoy solo había un niño que no comía en el cole).
Cuando
terminamos, procedemos a lavarles las manos y quitarles los baberos (tarea de la
cual me encargo yo desde que comenzamos) y a limpiar la mesa y el suelo (tarea
de la que habitualmente se encarga mi tutora). A continuación, les dejamos juego
libre mientras revisamos pañales y ponemos a dormir a aquellos y aquellas que están
más cansados. En torno a la 13:30h se nos unen los niños y niñas de la otra
clase de 1-2, ya que a esas horas son poquitos y a muchos de ellos ya los vienen
a recoger.
La
rutina que seguimos es prácticamente igual todos los días, lo que también ayuda
a que los niños y niñas sepan más o menos lo que hacer en cada momento.
Recuerdo que en los primeros días cuando, por ejemplo, les lavaba las manos y
la cara después de comer, tenia que hacerlo uno a uno por que si no se colaban
todos en el baño, sin embargo ahora ya me conocen y yo los conozco a ellos, por
lo que hacemos las cosas de una manera más rápida y eficiente.
Que
más puedo decir, estoy muy contenta, tanto con los niños y niñas como con el equipo
docente y aunque acabo bastante cansada a las 14:00h, cuando acaba mi jornada, al
día siguiente vuelvo a entrar al aula con una sonrisa en la cara.