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lunes, 17 de diciembre de 2018

Como en casa

Último día, estamos todas igual. 

El día anterior estuve preparando una tarta de chocolate para mis polluelos, también bombones, no sé aún cómo agradecerles a todas las maestras el trato que han tenido conmigo estos últimos días. 
Nada más entrar en el colegio me llamó la directora para charlar conmigo en su despacho. Aún estoy intentando digerir todas las cosas bonitas que me dijo de parte de todo el centro. De verdad, nunca hubiese imaginado que alguien me llegase a hablar de tal forma; sobretodo porque me habló de profesoras que siempre me han tratado bien pero que no llegaba a pensar, por su carácter y demás, que me hubiesen tenido tanto en cuenta, "nunca me había llamado ninguna profesora a las diez de la noche para hablarme de alguien de prácticas", lágrimas en los ojos y ahí empezó un día para recordar. 
Esta última semana he estado en la clase de cuatro años, una clase por general muy revoltosa, me gustaba. Llegué bastante nerviosa, después de todo a una le cuesta recomponerse, con el mandilón puesto y esta vez sin mirar el reloj. Estuvimos la mañana jugando y haciendo lo que serian las tarjetas de felicitación de navidad para casa. Estuve muy a gusto, pues tuve un ratito con cada uno y una asolas para, mentalmente, despedirme de ellxs. 
Es viernes y el cuerpo lo sabe. Sus caras al ver la tarta que les había preparado explícitamente para ellxs es lo que me voy a llevar a casa. ¡No quedó nada! La llorera aún no había terminado, Lois se acercó con una bolsa con dos detalles de la clase y de la misma profe, una taza que sin duda me sacará más de una sonrisa cuando la beba y una dedicatoria; gracias, de verdad. La profe y yo tuvimos un ratito para charlar, 

-Maria siento mucho que te haya tocado esta clase, hay lo mejor de cada casa.

a lo que yo contesté:
- No puedo estar más agradecida de que me haya tocado esta clase; me he reído, me he enfadado, he pasado por situaciones mentales que no pensaba que pasaría nunca. Más vale que me sobre que que me falte, y te aseguro que he aprendido más que si me hubiese tocado una clase más "tranquilita". 

Abrazo infinito con ellxs, mil besos con sabor a danonino, alfombrazo incluido y un "nos volveremos a ver". Gracias 💚