Lunes 05/11/18
Por fin llego el día tan esperado, el primer día de
prácticas. Llegué acompañada de un par de compañeros al centro PIO XII 15
minutos antes de su apertura pues nos tenían que designar aula todavía, es
decir, todavía no sabía si iba a ser profesora de 4º Infantil, 5º Infantil o 6º
Infantil.
Esperando con nervios llegó la directora que nos hizo pasar
a una sala donde nos destinó el aula, a mí me toco 5º Infantil clase A, a
continuación nos llevó al aula y me presentó a la profesora Ánxeles que sería
mi tutora.
Ánxeles, me explicó que había una niña que se había
incorporado en el cole el pasado viernes y que era de Turquía, que no entendía
apenas nada y que el encargado de la clase del día era el responsable de que la
niña hiciese lo que los demás y que no se perdiera; mientras tanto los niños de
manera autónoma se iban quitando la cazadora y colocándola en su sitio, además
antes de ponerse en fila iban colocando su nombre en la casilla de presentes
que la maestra tenía preparado al lado de la puerta del aula, de esta manera
Ánxeles pasaba lista.
El lunes es un día bastante ajetreado para estos pequeños
pues además de proceder con la rutina matutina de Ánxeles, estos tienen que ir
a clase de Inglés y de Informática. La profesora me preguntó si quería ir a
Inglés a lo que le respondí con un rotundo sí pues tenía muchas ganas de
empezar a ver la teoría reflejada en la práctica.
Ya en clase de inglés, los niños se sentaron en semicírculo
con la maestra en medio, esta les empezó a dar indicaciones en inglés de cosas
que tenían que señalar: “telephone”, “door”, “computer”, “table”, “chair”… y a
continuación a decir partes del cuerpo:”head”, “shoulders”, “knees”, “tous”;
cada vez de manera más rápida hasta terminar cantando la canción con la ayuda
de la pantalla digital.
Poco más tarde, la maestra procedió a contar un cuento
sobre un monstruo confuso que sentía muchas cosas (alegría, tristeza, miedo,
calma y enfado) de esta manera se
trabajarían las emociones en inglés, así mismo, comenzó a pasar bits de
inteligencia donde los niños debían decir el color y el sentimiento que
simulaba ese color, después puso en la pantalla digital nuevamente una canción https://youtu.be/l4WNrvVjiTw, por
último les repartió unas fichas del monstruo confuso que debían colorear con los colores amarillo, si estaban felices;
azul si estaban tristes; negro si tenían miedo; verde si sentían calma y rojo
si estaban enfadados. La hora se pasó volando y cuando me di cuenta ya se
estaba formando nuevamente la fila para volver al aula.
Al llegar al aula los niños se pusieron cada uno su mandilón
y Ánxeles me explicó que se iban a reunir en asamblea para hacer la rutina del
día antes de merendar y bajar al recreo. Ya todos sentados, la tutora mandó que
la delegada de clase saliese al centro y dijese qué día de la semana era, de
qué mes, qué número y qué tiempo hacía, además tenía que rodear el día 5 y
tachar el 2,3 y 4. A continuación como forma de rutina, la tutora procedió a
leer un libro “O papón”. Me explicó que ella no ilustraba las páginas del
libro, para eso podían ir a la biblioteca del aula en busca del libro y leerlos
ellos con calma. Al acabar el cuento, un niño salió a poner las letras de “Papón”
en el encerado con letras de goma espuma.
Con prisa, los niños se sentaron en su sitio para merendar
antes de bajar al recreo.
A lo largo del día fueron al baño en grupo numerosas veces
y aun así no evitó incidentes.
Hasta ahora me había limitado a observar y a participar
cantando o hablando con los niños en cuanto podía ayudándole siempre a la
maestra que correspondiese.
A la vuelta del recreo, armaron fila para ir a informática.
En esta clase me senté al lado de la niña de Turquía para ayudarla, mientras
los niños que me rodeaban me decían continuamente “Mira Marta que bien lo estoy
haciendo!” pues estaban jugando con un programa de hacer parejas y puzles potenciando la motricidad fina al utilizar el ratón del ordenador.
Nuevamente en el aula se procedió a hacer otra asamblea
donde se explicó que se iba a hacer a continuación y les dejó tiempo libre para
jugar mientras Ánxeles y yo los íbamos llamando poco a poco para que hiciesen
una ficha sobre el otoño y pronto se acabó el día.
Antes de que los niños se fueran para casa o para el
comedor, la tutora repartió unas notas que tenían que llevar para casa
informando de que el viernes se celebraría el magosto.
Despues de este primer contacto con los niños no puedo
estar más contenta, satisfecha e ilusionada. Me ha encantado el primer encuentro con los niños y estoy encantada con mi tutora, pienso que voy a aprender mucho
a lo largo de este mes y no puedo estar más agradecida.
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